Vaccinium myrtillus
Arbusto perenne que produce pequeñas bayas negras dulces muy apreciadas por sus propiedades antioxidantes. Crece en ambientes montañosos con suelos ácidos y bien drenados.
Prefiere suelos ácidos con pH 4-5.5 y humedad constante. Realiza podas regulares para mantener la forma y estimular la fructificación. Requiere inviernos fríos para un desarrollo óptimo.