Sempervivum montanum
Pequeñas rosetas con hojas verdes que se vuelven rojizas con el frío. Flores rojizas agrupadas en inflorescencias densas.
El Sempervivum montanum necesita entre 6 y 12 horas de sol directo al día para mantener las rosetas compactas y el color vivo del follaje. Riega muy poco, dejando que el sustrato se seque completamente entre riegos, ya que es una suculenta muy resistente a la sequía. Utiliza un sustrato bien drenado, idealmente mezclado con arena o gravilla, para evitar la pudrición de raíces. Es extremadamente rústica (hasta -25 °C) y no necesita protección invernal, tanto en exterior como en interior bien iluminado.