Salvia verticillata
Salvia perenne con flores púrpuras agrupadas en espigas, muy atractiva para polinizadores. Resiste muy bien la sequía y el sol intenso.
El Calamarino (Salvia verticillata) necesita entre 6 y 10 horas de sol directo al día y tolera muy bien la sequía, por lo que debe regarse poco y dejar que el sustrato se seque completamente entre riego y riego. Plántalo en un sustrato bien drenado, preferiblemente arenoso o calcáreo, ya que no soporta el exceso de humedad en las raíces. Es muy rústico y resiste heladas de hasta -10 °C, por lo que es ideal para jardines exteriores mediterráneos sin necesidad de protección invernal. Para favorecer una floración abundante de flores púrpuras en verano y principios de otoño, poda ligeramente los tallos floridos una vez terminen.