Salvia apiana
Arbusto aromático con hojas plateadas y flores blancas, tradicionalmente utilizado en uso medicinal y ritual. Resiste muy bien la sequía.
La salvia blanca necesita plena exposición solar, con un mínimo de 6 horas de sol directo al día, y un sustrato bien drenado, preferiblemente arenoso o pedregoso, para evitar la acumulación de humedad en las raíces. El riego debe ser escaso: deja secar completamente el suelo entre riegos, ya que es muy resistente a la sequía y el exceso de agua es su principal peligro. Es un arbusto rústico que soporta temperaturas de hasta -8 °C, pero siempre en exterior y con buena ventilación. Evita los sustratos ricos en materia orgánica o los abonados excesivos, que favorecen un crecimiento débil y poco aromático.