Quercus ilex
Árbol emblemático de la vegetación mediterránea, muy longevo.
La encina necesita plena exposición solar, con un mínimo de 6 horas de sol directo al día, y se planta idealmente en otoño para favorecer el enraizamiento. Es muy resistente a la sequía, por lo que requiere un riego escaso una vez establecida; en suelos bien drenados y pobres se encuentra especialmente cómoda. Soporta heladas intensas hasta -15 °C, lo que la hace perfecta para climas mediterráneos y zonas continentales. Es una especie de exterior de cultivo fácil que puede alcanzar entre 5 y 25 metros de altura a lo largo de los años.