Pinus pinea
Árbol de grandes dimensiones con copa redondeada, característico del paisaje mediterráneo. Produce piñas comestibles con piñones de gran valor culinario.
El pino piñonero necesita plena exposición solar (mínimo 6-7 horas diarias) y se planta mejor en otoño o primavera en un sustrato bien drenado, preferiblemente arenoso o ligero. Una vez establecido, tolera la sequía perfectamente, por lo que el riego debe ser escaso y solo necesario durante los primeros años o en periodos de sequía extrema. Es un árbol rústico que resiste heladas de hasta -10 °C, por lo que no requiere protección invernal en climas mediterráneos. Reserva un espacio amplio en el exterior (puede superar los 4-8 m de altura y 3-6 m de anchura) y evita plantarlo en espacios cerrados o interiores.