Phaseolus vulgaris
Leguminosa de temporada cálida. Existen variedades enanas y trepadoras.
La judía necesita una ubicación exterior con sol directo al menos 6 horas al día y se planta en primavera, cuando las temperaturas nocturnas superen los 10 °C, ya que no tolera las heladas. Riega de forma regular y moderada, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo pero sin encharcar, especialmente durante la floración estival. Utiliza un suelo bien drenado y ligeramente fértil; las variedades trepadoras necesitan tutor o espaldera para alcanzar hasta 200 cm de altura. Recuerda que las semillas crudas pueden ser levemente tóxicas, por lo que siempre deben consumirse cocidas.