Origanum vulgare
Imprescindible en la cocina mediterránea, muy fácil de cultivar.
El orégano necesita al menos 5-6 horas de sol directo al día y se cultiva exclusivamente en exterior. Riega con poca frecuencia, dejando que el sustrato se seque completamente entre riegos, ya que tolera muy bien la sequía. Plántalo en un sustrato bien drenado y poco fértil, típico de climas mediterráneos, evitando el exceso de humedad que puede pudrir las raíces. Es muy rústico y resiste heladas de hasta -10 °C, por lo que no necesita protección especial en invierno en la mayoría de climas.