Melissa officinalis
Planta con aroma a limón, excelente para infusiones y como repelente natural de insectos.
La melisa necesita entre 4 y 10 horas de sol directo al día y un riego moderado, dejando que el sustrato se seque ligeramente entre riegos para evitar el exceso de humedad. Plántala en un suelo bien drenado y ligeramente rico en materia orgánica, tanto en interior en maceta como en exterior en el jardín. Es muy rústica y soporta temperaturas de hasta -20 °C, por lo que no necesita protección invernal en climas templados. Córtala regularmente para favorecer un crecimiento abundante y aprovecha las hojas frescas para infusiones o como repelente natural de insectos.