Gentiana lutea
Planta perenne con raíces profundas y flores amarillas brillantes. Su raíz se utiliza para licores aperitivos y para mejorar la digestión.
La genciana amarilla necesita entre 4 y 7 horas de sol directo al día y se planta preferiblemente en otoño en un sustrato profundo, bien drenado y ligeramente ácido, ya que desarrolla raíces muy largas. El riego debe ser moderado, manteniendo el suelo ligeramente húmedo pero sin encharcamientos, especialmente durante el verano cuando florece. Es una planta rústica que tolera temperaturas de hasta -20 °C, pero requiere paciencia y experiencia, ya que crece lentamente y tarda varios años en florecer. Atención: presenta toxicidad leve y es una especie exclusivamente de exterior.