Crocus flavus
Azafrán temprano con flores amarillas brillantes. Planta en miniatura ideal para rocallas y naturalizaciones en jardines mediterráneos.
Planta los bulbos en otoño en una ubicación con sol directo (mínimo 6 horas diarias) y en un sustrato bien drenado, ya que el Crocus flavus necesita poco riego y es muy sensible al exceso de humedad. Una vez establecido, es muy rústico y soporta temperaturas de hasta -15 °C sin ninguna protección especial. Deja que el follaje se seque de forma natural tras la floración de primavera para recargar el bulbo de cara a la siguiente temporada. Es ideal para rocallas y jardines mediterráneos de exterior.