Clematis alpina
Clemátide de floración primaveral con flores violeta-azules elegantes. Muy resistente al frío e ideal para estructuras verticales en jardines de alta montaña.
La Clematis alpina es una trepadora resistente a heladas hasta -15 °C que necesita una ubicación exterior con sol directo entre 5 y 9 horas diarias; plántala en otoño o primavera al pie de una estructura vertical como una celosía o un pérgola. Requiere un riego moderado, dejando que el sustrato se seque ligeramente entre riegos, y prefiere un suelo fresco, bien drenado y rico en materia orgánica. Pódala ligeramente justo después de la floración primaveral para mantener la forma sin eliminar las ramas que florecerán la temporada siguiente. Ten en cuenta que es ligeramente tóxica, así que usa guantes al manipularla.