Carpinus japonica
Árbol caducifolio originario de Japón, muy apreciado para bonsáis por su ramificación fina y hojas pequeñas. Desarrolla un tronco grueso y una copa densa que responde bien a la poda.
Mantener en lugares con luz indirecta abundante. Regar regularmente manteniendo el sustrato húmedo pero no empapado. Podar frecuentemente en primavera. Proteger del frío extremo. Trasplantar cada 2-3 años.