Bougainvillea glabra
Trepadora vigorosa con brácteas de colores vivos. Icónica del paisaje mediterráneo.
La buganvilla necesita entre 7 y 12 horas de sol directo al día para florecer abundantemente en tonos rosados desde la primavera hasta el otoño; colócala siempre en el exterior sobre una pared o soporte donde pueda trepar hasta los 6 metros. Riégala poco y deja que el sustrato se seque completamente entre riego y riego, ya que tolera muy bien la sequía y es sensible al exceso de humedad. No la expongas a temperaturas por debajo de los 5 °C ni a heladas, pues no es rústica; si vives en una zona fría, protégela en invierno. Recuerda que tiene una toxicidad leve, así que manípulala con guantes para evitar irritaciones.