Allium giganteum
Flor ornamental con inflorescencias esféricas de color púrpura intenso que se mantiene durante semanas. Planta robusta y fácil de cultivar, ideal para jardines de clima mediterráneo.
Planta los bulbos en otoño en un lugar soleado con al menos 6 horas de sol directo y en un sustrato bien drenado, ya que tolera mal el exceso de humedad. El riego debe ser escaso: riega moderadamente durante el crecimiento y reduce casi por completo cuando el follaje se seca tras la floración. Es muy rústica y soporta heladas de hasta -15 °C, por lo que no necesita protección invernal en climas mediterráneos. Ten en cuenta que es una planta tóxica, así que evita el contacto con los ojos y lávate las manos tras manipularla.