Actinidia chinensis
Planta trepadora vigorosa que produce frutos comestibles con sabor agridulce. Necesita soporte estructural y polinización cruzada para una buena producción de frutos.
El kiwi necesita entre 6 y 10 horas de sol directo diario y un riego moderado, asegurando que el sustrato se mantenga húmedo pero bien drenado, especialmente durante el crecimiento y la fructificación. Plántalo en otoño o primavera en exterior, proporcionándole una estructura sólida (pérgola, espaldera) para guiar sus vigorosos tallos, ya que puede alcanzar hasta 8 metros de altura. Es resistente a heladas hasta -10 °C, por lo que soporta inviernos fríos sin protección especial en climas mediterráneos. Recuerda que necesita al menos una planta macho y una hembra cercanas para asegurar la polinización cruzada y obtener frutos.