Acer japonicum
Bonsái elegante con hojas palmeadas de colores espectaculares que varían del verde al rojo intenso. Requiere cuidado constante y ubicación protegida de rayos solares directos.
Mantener humedad constante del suelo sin encharcamiento. Ubicar en semi-sombra, protegido del sol estival. Realizar podas regulares para mantener la forma. Fertilizar cada 15 días en primavera y verano. Reenmasillar raíces anualmente.